Vayamos por partes: separando el bankroll
Un error típico de jugador novato consiste en tener la mitad de nuestro bankroll en la casa de apuestas online y la otra mitad en nuestra casa física. Esta es una separación muy mala de nuestro bankroll ya que nos hará caer en la tentación de coger parte de ese dinero para pasar un apuro, pagar alguna factura o simplemente darnos un caprichito y esto a la larga, lo vamos a pagar.
Es igualmente peligrosa la costumbre que tienen ciertos jugadores de realizar reintegros en cuanto ven que su bankroll empieza a crecer un poco. O también aquellos que en cuanto lo ven bajar por una mala racha no dudan en ingresar dinero. En ambos casos estamos manteniendo el bankroll constante de una forma antinatural.
Los apostadores con nivel son perfectamente capaces de separar el bankroll destinado a sus apuestas del dinero que utilizan en la vida real ya que si somos capaz de conseguir sólo nos va a reportar ventajas.
- Nos permite calcular con facilidad que porcentaje del bankroll podemos dedicar a cada apuesta. En un bankroll inflado o disminuido artificialmente nunca estaremos seguros de si no llegamos o de si nos pasamos
- Permite una buena gestión de la contabilidad y ver de un simple vistazo si estamos ganando o perdiendo dinero. Muy importante para el análisis real de las rachas
- Permite apostar mayores sumas. Si trabajamos de la forma correcta nuestro bankroll aumentará.
- Si tenemos un bankroll de 10.000 e y en una mala racha perdemos 4 apuestas no es lo mismo, psicológicamente hablando, tener que pagar ese dinero de nuestro bolsillo (o sacarlo de nuestra cuenta de gatos de la casa) que simplemente contabilizar que hemos perdido un 10% de nuestro bankroll. A largo plazo vamos a recuperar ese dinero con facilidad pero recuperarnos psicológicamente de la perdida de dinero “real” cuesta más
Debemos pensar en nuestro bankroll en términos de videojuego. Nuestra meta es ir aumentándolo poco a poco para poder pasar de pequeñas apuestas a otras más altas. Hasta que no consigamos un nivel que nos de unas ganancias aceptables es mejor alejar la tentación de ir reintegrando para permitirnos caprichos